Namaste. Mi alma saluda a tu alma. Hoy quiero que aprendas una de las configuraciones astrológicas más armoniosas del universo. Con este artículo, inicio una nueva serie llamada la Geometría del Cielo, sí, porque todo es números, matemáticas y vibración.

Trígono, es un término que seguro recuerdas de cuando estudiaste Matemáticas y viene de la Trigonometría, la rama que aborda la medición de los triángulos con sus razones de seno, coseno, tangente, etc.  Su aplicación se extiende a la geometría plana, analítica y por supuesto a la geometría del espacio, por eso su uso en la astrología.

Un trígono como aspecto es cuando dos luminares o planetas están a 120º grados de separación. Esto pasa siempre entre signos del mismo elemento. Es decir, que la distancia que existe entre los signos de fuego (Aries, Leo, Sagitario) es de 120º. Lo mismo aplica para los de Tierra, Aire y Agua.

Un Gran Trígono, no es un aspecto, sino una configuración, ya que se forma por tres trígonos, que dan lugar a un triángulo. (Veamos la figura)

GRAN TRINO DE AIRE

Cuando tres planetas o luminares están ubicados en signos del mismo elemento a los mismos grados matemáticos, se conectan formando trígonos. De esta forma dibujan un triángulo en el cielo. Este se conoce como el GRAN TRIANGULO DE TALENTO.

Esta energía es armónica y actúa como un colchón o comodín ante cualquier desafío. Aporta FE, lo que ayuda a sanar heridas y superar dificultades, siempre y cuando la persona se lo proponga.

Los trígonos pueden variar según el elemento del signo y es precisamente ese elemento fuego, tierra, aire o agua, lo que otorgará un talento en la vida de la persona. Esto significa que las virtudes del elemento activado serán puntos muy fuertes en la personalidad del nativo y también sus más preciados dones. Otro aspecto muy importante son las casas activadas por esta energía, pues estas serán los escenarios donde se manifieste.  

El aprendizaje aquí es mantenerse enfocado en no desperdiciar el talento, porque si bien los trígonos otorgan facilidades, talentos, estabilidad, también aportan exceso de confianza que paraliza (zona de confort), poca motivación para asumir cambios, haciendo a la persona excesivamente cómoda o conformista. Es por ello, que se dice que esta configuración puede convertirse en una fuente de estancamiento, si la persona no posee aspectos desafiantes que la mueven a conectar con su talento.

Este tipo de configuración no tiene detonador o punto focal, por lo que el planeta o luminaria que más rápido se mueve es quien absorbe la energía del resto y a través de este manifestamos.

Si en la carta hay aspectos tensos (conjunción, cuadratura, oposición) estos pueden ayudar a conectar y activar los talentos que ofrece el trígono. Son los aspectos tensos quienes nos llevan a tomar acción. Un trígono mal gestionado te lleva al estancamiento, a patrones repetitivos en la vida que bloquean la expresión del talento otorgado por los planetas involucrados en el trígono. Los trígonos mal utilizados generan un falso sentido de seguridad, pasividad que impide que la persona intente mejorar los talentos o habilidades existentes. Hay comodidad, la persona toma lo que la vida brinda y no encuentra una razón para alterar ese esquema.

Si bien es cierto que cada uno de nosotros es nuestra propia carta y en caso de que tengamos esta configuración requiere de un estudio personalizado, podemos resumir que en general, el Gran trígono es un talento innato que domina la personalidad. Este debe ser pulido para ser desarrollado y así emplearlo productivamente.

Nos aporta Autoexpresión creativa, autoafirmación, expectativas optimistas, inspiración, sensación de ser guiados o protegidos por algo superior. Puede generar un exceso de confianza en nuestras capacidades, o caer en la superficialidad de ya saber que hacer. Aquí es el síndrome del sabelotodo o todólogo.

El lado bajo de esta configuración es la tendencia a quedarse en la zona de confort, generando ideas que no se materializan nunca. En su peor versión un gran trígono mal utilizado, se ve en personas que tiene una visión infantil e irreal del mundo, y que esperan que el mundo se adapte a sus necesidades personales. Esperan que sean otros quienes se ocupen de su vida, o culpan a los demás por lo que no les sale bien. Piden sin dar nada a cambio, con la sensación de que “la vida les debe algo”. La persona tiende a caer en la arrogancia, el orgullo y el egoísmo.

Corre a ver tu Carta Astral y revisa si has nacido con este regalo. En los siguientes links podrás navegar un poco más en los talentos según el elemento que se active y deseo que esto contribuya a tu autoconocimiento.

GRAN TRÍGONO DE FUEGO

GRAN TRÍGONO DE TIERRA

GRAN TRÍGONO DE AIRE

GRAN TRÍGONO DE AGUA

No te distraigas. Mi alma saluda a tu alma

Namaste

Deborah Breff

Deborah Breff

Deborah Breff

Licenciada en Lengua Inglesa. Sanadora, Astróloga y Exploradora de Consciencia.

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